La muestra del XXVIII Certamen Nacional de Pintura "Evaristo Arce Piniella" afronta sus últimos días tras una excelente acogida por parte del público. El Ateneo Obrero cerrará la exposición este sábado, 17 de enero.
El Ayuntamiento de Villaviciosa informa de que este sábado, 17 de enero, finaliza el plazo para visitar la exposición correspondiente al XXVIII Certamen Nacional de Pintura “Evaristo Arce Piniella”, que se encuentra abierta al público desde el pasado 17 de diciembre en la Sala de Exposiciones del Ateneo Obrero, en su primera planta.
La exposición, que ha despertado un notable interés y ha registrado un elevado número de visitas, especialmente durante las fechas navideñas, puede visitarse en horario de tarde de 17:00 a 20:00 horas, y los sábados también en horario de mañana, de 12:00 a 14:00 horas.
Esta edición del certamen reviste un carácter singular por varias novedades destacadas. En primer lugar, el Ayuntamiento de Villaviciosa ha incrementado la dotación económica del premio principal hasta los 5.000 euros. Asimismo, el certamen adopta oficialmente el nombre de “Certamen Nacional de Pintura – Evaristo Arce Piniella”, en reconocimiento a quien fuera su impulsor y presidente, fallecido en febrero de este año, y figura clave de la cultura local, Hijo Predilecto de Villaviciosa y Adoptivo de Oviedo.
Además, se trata de la primera convocatoria celebrada bajo la presidencia de Guillermo Simón como presidente del jurado, recientemente nombrado, quien estuvo acompañado por María Braña, Luis Feás y Luis Repiso.
Las quince obras seleccionadas como finalistas y que integran la exposición pertenecen a los artistas Esther Cuesta, Fernando Jiménez Fernández, Mónica Dixon, Quique Ortiz, Zeus Sánchez, Juan Gil Gutiérrez, José María Pinto Rey, Kike Chumillas, Jezabel Rodríguez, Juan Gil Segovia, Aitor Rentería, Diana Aurelia Coanda, Pepa Satué Ripoll, Eduardo Gómez Query e Iyán Castaño.
El jurado otorgó el primer premio a Jezabel Rodríguez Asperilla (Oviedo, 1977) por una obra caracterizada por “un interior de elementos mínimos en grises, donde una silla se convierte en símbolo de ausencia, silencio e intimidad mediante un lenguaje depurado”. Según el fallo, la artista “consigue transformar un espacio cotidiano en una escena emocional suspendida, con una pintura esencialista basada en la memoria y el silencio visual”. Asimismo, se concedieron menciones de honor a las obras de Pepa Satué Ripoll, Mónica Dixon y Fernando Jiménez Fernández.
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