Asturias reivindicó su bandera y su identidad cultural en el acto del 25 de mayo - Sociedad y Cultura

El acto conmemorativo del 25 de mayo reivindicó la identidad cultural asturiana, la historia de la bandera del Principado y la protección de las lenguas propias de Asturias como parte del patrimonio colectivo.

Asturias celebró este lunes el acto institucional del 25 de mayo, una jornada centrada en la memoria histórica, la identidad cultural asturiana y el simbolismo de la bandera del Principado.

Durante el acto, el presidente del Principado, Adrián Barbón, destacó la importancia de preservar el patrimonio cultural y lingüístico asturiano, asegurando que la futura Ley de Cultura e Identidad servirá para “promover derechos y blindar las lenguas propias de Asturias”.

“El cuidar nuestro patrimonio es cuidar también la esencia de esta tierra, los cimientos de nuestra bandera”, señaló Barbón durante una intervención en la que utilizó castellano, asturiano y eonaviego.

La ceremonia conmemoró el 25 de mayo de 1808, fecha en la que la Junta Suprema del Principado declaró la guerra a Napoleón y que está considerada además como el origen de la bandera asturiana.

El presidente definió la enseña azul con la cruz amarilla como un símbolo “acogedor y abierto al mundo” y subrayó su capacidad para representar la historia, las costumbres y la identidad colectiva de Asturias.

“Ondee donde ondee, el paño azul con su cruz amarilla nos transporta a los paisajes de esta tierra, sus gentes, sus costumbres y su historia”, afirmó.

El acto recordó también el origen histórico de la bandera a través de la lectura de la carta que Gaspar Melchor de Jovellanos escribió en 1794 al marqués de Camposagrado, donde describía cómo debían ser la bandera y el escudo de Asturias.

La ceremonia contó con la participación de alumnado del IES Doctor Fleming de Oviedo/Oviéu y de los jóvenes que representarán a Asturias en la Ruta Quetzal 2026, quienes recibieron la bandera del Principado que llevarán durante su expedición.

Barbón animó además a la ciudadanía a mostrar con orgullo la bandera asturiana en balcones, ventanas y espacios públicos como símbolo de identidad compartida.