El hórreo, una de las construcciones más representativas del paisaje y la cultura asturiana, está a punto de recibir un nuevo impulso institucional. El Consejo de Ministros aprobará la próxima semana su reconocimiento como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, una decisión que reforzará su protección y visibilidad a nivel estatal.
Desde el Gobierno del Principado se valora esta declaración como un hito que consolida el trabajo realizado en los últimos años para preservar este elemento clave de la identidad asturiana. La consejera de Cultura, Vanessa Gutiérrez, ha destacado que este reconocimiento “va reforzar y lexitimar l'intensu trabayu impulsáu n'Asturies p'asegurar la pervivencia d'horros, paneres y cabazos”, subrayando su valor como símbolo colectivo.
Una estrategia sostenida de conservación
La futura declaración estatal llega tras varios años de políticas activas de conservación. Desde 2019, el Principado ha apoyado actuaciones en 334 construcciones tradicionales, con una inversión superior a 2,5 millones de euros. Solo en el último año se concedieron 111 ayudas, manteniendo un ritmo constante de restauración.
Además, se han introducido mejoras en la gestión de estas subvenciones, como el pago anticipado o la ampliación de plazos, facilitando así la ejecución de los trabajos por parte de propietarios y profesionales.
Recuperar, conservar y transmitir
Entre las iniciativas más destacadas figura el proyecto Pegoyu, un sistema de recuperación de piezas procedentes de hórreos en ruina que permite su reutilización. Este modelo, desarrollado junto a entidades como la Asociación Amigos del Hórreo y la Fundación CETEMAS, ha permitido rescatar más de un centenar de conjuntos constructivos.
A esta labor se suma el impulso a la transmisión de los oficios tradicionales vinculados a la carpintería de hórreos y paneras, clave para garantizar su continuidad. También se han puesto en marcha acciones de divulgación y cambios normativos que amplían los usos compatibles de estas construcciones, favoreciendo su conservación en el contexto actual.
Un símbolo que mira al futuro
El Gobierno asturiano trabaja además en la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de un centenar de hórreos y paneras, reforzando su protección individual. El expediente estatal reconoce expresamente el Plan del Hórreo de Asturias como referencia en la gestión de este patrimonio.
Más allá de su valor arquitectónico, el reconocimiento incorpora la dimensión social y simbólica del hórreo: un espacio vinculado a la memoria, la vida comunitaria y la continuidad cultural del territorio.
Con este paso, Asturias afianza su papel como referente en la protección de un patrimonio que sigue formando parte del presente, no solo del pasado.
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