No sabemos a dónde vamos a ir parar, pero de seguir así, lo que es seguro es que la zona del Ranchu en Lastres va a acabar en la mar.
Primero fue Corsán (calidad y servicio) con unas obras de saneamiento que dejan bastante que desear por la mala calidad de las mismas y también, hay que decirlo, por el personal que en vez xde implicarse en el proyecto optaron por tocarse un poco las narices y fruto de ello son algunas de las cosas que pasan hoy.
Se escuchan comentarios del tipo de que si fulanito o menganito, obreros de la empresa en vez de colacar tal tubo lo puso al revés o que si para evitar una roca, en vez de picarla se la tapaba haciéndole un canalín al lado para que empatase el paso del agua: al cabo de unos años, ese agua en vez de seguir su curso fue empapando el terreno y produjo un derrumbe de terreno....etc.
Ahora tenemos todo el sistema de abastecimiento y canalización-desagüe en manos de gestión privada catalana AGBAR, aunque aquí nos lo llamen Asturagua, que se hizo con el servicio muy fácilmente gracias a la colaboración inestimable del anterior equipo de gobierno preso de la fiebre privatizadora, para evitar crear más puestos en el Ayuntamiento y "mejorar el servicio". El serrvicio no mejoró en nada, las captaciones están peor que nunca pero el recibo sube que se las pela. Algo de lo mismo está pasando con la recogida de basura. Al próximo alcalde que se le ocurra privatizar algo para mermar el empleo en el concejo y enriquecer a catalanes o a los grandes lobys españoles, le escorremos hasta la golondrina para que se quede allí para siempre jamás.

Hace casi dos años comenzó a manar con asiduidad agua sucia y agua limpia por medio de San Antonio en Lastres. Durante todo el verano pasado tuvimos que sufrir y soportar los malos olores, más bien pestilentes, de las aguas que ensuciaban la calle y que corrían hasta la cuneta contraria, filtrándose por debajo de los edificios hasta salir bajo las casas del Ranchu, como ya ilustramos en su día.
Después de las numerosas quejas de los vecinos y tras la publicación de nuestro reportaje, Asturagua procedió a "reparar", ya metidos en otoño, el desaguisado que en su día creara o no resolviera Corsan con un embudo en medio de San Antonio.
Pasaron los meses y aquella reparación quedó sin rematar y el agua comenzó a aflorar de nuevo. Nuevamente también comenzaron las quejas vecinales y volvimos a publicar otro artículo. Al poco tiempo Asturagua reparó y tapó con asfalto.
El agua cesó de aflorar por la superficie y dejo de salir bajo las casas del Ranchu.
Ahora, unos meses después, el agua ha vuelto a aparecer bajo el Ranchu, unos cuatro metros más a la izquierda y se ha llevado por delante un talud, dejando la acera en el aire y comenzando a aparecer grietas en los edificios, escaleras y aceras.

Asturagua ha metido un gran tubo bajo el socavón para recoger las aguas que vienen bajo el edificio y lo ha conectado a la arqueta del saneamiento ya existente que recogía otro tubo bajo el nuevo pero que viene medio metro más abajo y que ya apenas echa agua, por lo que suponemos se habrá hundido y deja salir el agua.
Como ya sabemos de qué va este juego, por lo pronto hacemos este reportaje fotográfico, con instantáneas de varios meses en las que se ve la evolución del problema.
Quizás hubiese que ser valiente, cortar un carril en San Antonio y sanear la zona, pero allá cada cual y que cada uno saque sus propias conclusiones.
Ver reportaje pulsando sobre la foto:

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