La Consejería de Sanidad advierte a la población asturiana de que dejar de fumar y evitar la exposición del humo de tabaco son las medidas más eficaces para tratar de evitar la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), un término que designa diversas dolencias pulmonares crónicas que limitan el flujo de aire en los pulmones, y que son comúnmente más conocidas por otros nombres, como bronquitis crónica o como enfisema pulmonar. Para disminuir la aparición de nuevos casos también es aconsejable crear entornos más saludables y mejorar las condiciones de vida, especialmente las poblaciones con una situación socioeconómica más desfavorecida.

Reducir los factores de riesgo comunes de las enfermedades crónicas como la alimentación no adecuada y la inactividad física, favorecer entornos libres de humo así como un  facilitar un diagnóstico y un tratamiento correcto de aquellas personas con sospecha de EPOC son claves para reducir la aparición de nuevos casos.

Con motivo del Día Mundial de la EPOC, promovido por la Iniciativa Mundial contra la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, Salud Pública recuerda que  el humo del tabaco (fumadores activos y pasivos) produce el 90% de los casos, si bien existen otros factores de riesgo que pueden contribuir a su aparición, como la contaminación del aire por partículas y ciertas sustancias químicas.

Por ello, la mayor parte de las acciones preventivas para evitar la aparición de la enfermedad, y también para frenar su progresión una vez que se presenta, se articulan en torno al abandono del tabaco. 

En España, la EPOC afecta al 10,2% de la población adulta, y representa el 40% de las consultas en los servicios de Neumología. El estudio IBERPOC estimó que en nuestro país hay más de 1.200.000 personas con EPOC entre 40 y 69 años. Estas cifras conllevan un importante gasto público en fármacos y terapias respiratorias domiciliarias.

Sin embargo, la EPOC es poco conocida por la opinión pública, lo que explica, entre otras razones, que existan muchos casos no diagnosticados hasta fases avanzadas, cuando aparecen las limitaciones y complicaciones para la persona que la sufre.

Prevalencia en Asturias

Según datos del sistema de información de Indicadores Clave del SNS, la prevalencia declarada de Asturias para el año 2012 es mayor que la media para España: 4,73% frente a un 3,75% (tanto en hombres como en mujeres).

En la actualidad, la EPOC afecta casi por igual a ambos sexos, en parte debido al aumento del consumo de tabaco entre las mujeres de los países de ingresos elevados. Concretamente, en relación con el consumo de tabaco en nuestra comunidad autónoma, algo menos de un tercio de los asturianos de 15 y más años se declara fumador. Un 29,1% de la población asturiana entrevistada menciona el fumar, de ellos el 25,4% lo hace diariamente y el 3,7% manifiesta hacerlo de manera ocasional.

La presencia de EPOC se confirma con una prueba diagnóstica simple y gratuita en el sistema público de salud que se llama espirometría y que mide la cantidad y la velocidad del aire inspirado y espirado. Como tiene una evolución lenta, generalmente se diagnostica en personas de 40 años o más.

La EPOC no es curable, pero el tratamiento puede retrasar su progresión. En Asturias existen consultas especializadas en el diagnóstico y tratamiento de la EPOC en el Hospital Central de Asturias, Hospital de Cabueñes y Hospital San Agu stín. El Instituto Nacional de Silicosis, incluido en el área de Gestión Clínica de Neumología del HUCA, es un referente internacional en el estudio y el tratamiento de las enfermedades neumológicas, sobre todo, de origen ocupacional y medioambiental.

El Principado de Asturias desarrolla además una amplia actuación en la aplicación de la Ley 28/2005 de medidas sanitarias frente al tabaquismo, que incluye medidas como diferentes programas de información y de prevención a la población escolar a través del Plan de Drogas para Asturias, edición de materiales de promoción de la salud o inspecciones en locales.