La nueva normativa de etiquetado de la miel obliga a indicar el origen y porcentaje por país, garantizando calidad y transparencia para los consumidores.
El Consejo de Ministros ha aprobado un real decreto que modifica la norma de calidad de la miel, exigiendo que las etiquetas especifiquen el país de origen y el porcentaje de cada uno en la composición del producto. Esta medida, respaldada por el Principado y el sector apícola, refuerza la transparencia y protege la miel con Indicación Geográfica Protegida (IGP).
La directora general de Agricultura, Begoña López, ha destacado que esta norma evitará fraudes y garantizará la autenticidad del producto. Además, se prohíbe la venta de miel a la que se le haya retirado una parte significativa del polen, asegurando su pureza y calidad.
El Gobierno de Asturias respalda la producción local con 63.250 euros para certificación y control, y 48.736 euros para la promoción de la IGP Miel de Asturias, beneficiando a 56 productores y más de 17.900 colmenas en la región.
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