Tuvo lugar en Lastres donde más de medio centenar de miembros de la familia Granda, de ascendencia llastrina, se reunieron en un acto de hermandad y reconocimiento de sus integrantes, muchos de ellos desconocidos para otros debido al tiempo y a la distancia que les ha separado.

Grandas de varias generaciones, desde octogenarios hasta pequeños y pequeñas, que tuvieron ocasión de convivir durante unas horas y conocerse.

Personas que vinieron de Madrid, de Salamanca, de Santander, de Lastres y varios rincones de Asturias, así como Grandas de origen cubano, tierra a la que emigraron sus abuelos y familiares procedentes de Miami.

Agustín Pedro, el miembro más joven de los Granda de Estados Unidos, ha conseguido, tras dos años de trabajo, completar el árbol genealógico de la familia, desde su origen lastrín, hasta las diversas ramificaciones creadas con la emigración a principios del siglo pasado.

Este año se han reunido cerca de sesenta personas, que se confía aumenten para un próximo evento en años próximos, ya que en esta ocasión, diversos motivos han originado que poco más de la mitad asistiesen al evento.

La reunión tuvo lugar en La Rectoral parroquial, previo permiso del Sr Párroco, por ser un evento de reunión de familias, en su gran mayoría católicas. Es de señalar, que una de las joyas que posee la parroquia lastrina es un Cáliz que le donaron a la Iglesia, los Granda residentes en Cuba, en su época de esplendor, Cáliz que se conserva en lugar seguro lejos tentaciones.

Entremeses cubanos, con tacos de jamón y queso  al estilo cubano, chicharrones y un arroz cubano con puerco, de ejecución exquisita por parte de Pedro Rodríguez, un afamado profesional de la medicina en el Hospital Mont Sinai de Miami y que en los últimos años de su mamá aprendió junto a ella, gran cocinera, los secretos de la cocina cubana de la que son buenos conocedores muchos de sus amigos en Miami.

Queso y guayaba de postre y todo ello regado abundantemente a lo largo de la noche con unos suaves y fresquísimos mojitos hechos con productos cubanos por Nacho Selgas, esposo de una Granda residente en Pravia, a quien formó en el arte de su preparación el propio Pedro Rodríguez.

Una velada muy interesante que acercó recuerdos de Lastres y Cuba y unió un poco más a esta Comunidad familiar.