A ver como se lo cuento...
Dicen, y dicen bien, que en España nunca ha habido tontos, y es verdad, y puestos a las malas, uno por pueblo como mucho...
Ahora tampoco los hay, perooo...
Y ahí está el problema, es que los pocos que son capaces de encontrar sueltos por ahí, los captan, los miman y los colocan en puestos de máxima responsabilidad, en la cresta de la ola, al gusto del plebeyismo imperante, bajo el cual los escasos cuatro tontos que quedan ahora nunca la vieron más gorda.
Porque, a ver...
¿Ven esa semeya de la Capilla de Loreto que les muestro ahí del primer cuarto del siglo XX?
¿Ven algún vial que pase por delante?
¡Ahhh, que no...!
Bueno pues el primer vial que pasó por ahí delante fue en el siglo XX y ni siquiera al principio.
Y el Camino de Santiago tiene 1.200 años tirando por lo bajo, y resulta que ahora tenemos que aceptar o sí o también que ese es el trazado primario, despreciando el original que queda abandonado a su suerte sin catalogar ni protección alguna, lo que conlleva que todo el patrimonio primitivo a su paso sea triturado sin contemplaciones al adaptar los viales antiguos a las necesidades de los nuevos tiempos.
Y como consecuencia de ello apenas quedan vestigios primigenios ya, pues nada, a fabricarlos artificialmente dando patadas a la historia, que para los turistas —que es de lo que va este asunto, a qué engañarse— todo vale.
Porque a ver...
¿Qué pinta esa nueva fuente ahí, y esa neo señalización de hierro en el lateral de una capilla de hace cuatro días como quien dice?
Que el Camino de Santiago a su paso por aquí es un fraude diseñado por cuatro tontos, ¡cojones! A ver si se enteran, y de paso se enteran también de que los tontos, por mucho que les encumbren las mayorías por aplastamiento, no hacen más que tonterías. Que es lo suyo, claro...
¿Es que no lo ven, coñoooo...?
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