A raíz del debate abierto sobre los pantalanes del muelle de Lastres, Víctor Fernández Hazas nos ha enviado su artículo publicado en el libro de las Fiestas de Lastres 2008 relativo al tema que estamos tratando.

Lastres nació para ser un pueblo típicamente pesquero, y así lo vino haciendo desde sus primigenios.

La mayoría de la Economía de nuestro pueblo dependió, y  ahora  algo menos,  del Sector Pesquero, éste ha sido el que más riqueza generaba. Los otros sectores: Servicios e Industria eran muy  dependientes de él, pues la mayoría de los ingresos que percibía  el  Sector Servicios, salvo alguna pequeña excepción, como los Restaurantes,  se nutría del principal. El de la Industria basaba su dependencia  en las provisiones de materia prima que le aportaba el colectivo de  Pescadores. No quiero olvidarme de una pequeña Industria que operaba en lo que hoy es el Colegio de Las Dominicas, y que sí podríamos manifestar que  era más bien independiente: El Taller de los Vitoreros

La Influencia de la Economía en la manera de ser de los pueblos es muy grande, sin embargo, en el pasado (Y ahora también, pero de otra manera) los pueblos se iban formando en función de los intereses de grupos minoritarios, produciendo una Sociedad bastante sumisa y doblegada. Lastres no carecía de esos pequeños grupos dominantes (denominados poderes fácticos), que estaban  nutridos de caciques, dictadorcillos, banquerillos de dos reales, listillos de pueblu, represores, chupatintas, embaucadores, adoctrinadores de la resignación; de profesión, todos ellos, Parasitosistas. Con su conducta farisaica y codiciosa  han influido muy negativamente en los avances de este pueblo produciendo un enorme daño al desarrollo real y auténtico del mismo. 

Lastres, como otros muchos pueblos  de similares características, viene sufriendo unos cambios muy negativos, y además lo está haciendo a una velocidad vertiginosa.

A mí, esta evolución hacia la pérdida de nuestra idiosincrasia me produce nostalgia, preocupación, rabia contenida y bastante dolor. ¿Por qué?  Porque los seres humanos (valga la perogrullada) somos los que hacemos los pueblos y las sociedades.

Año a año, siglo a siglo, los pueblos van creando su propia idiosincrasia. Y la lastrina  ha sido modelada, en gran medida, por la MAR y su DESPENSA.

Muchos de los pueblos pesqueros siempre han gozado de gran encanto, ya que no sólo son  exaltados por sus edificios, plazas, calles, parques y jardines, sino que están envueltos en unos paisajes sublimes. El marco en que se halla Lastres sólo puede producir, a quien lo contempla, EMOCIÓN.

Todo lo anterior me lleva a la siguiente pregunta: ¿Por qué estos pueblos de la MAR, que han vivido con ella y de ella, están viviendo tan  mal los últimos años de una vida de siglos? Creo que la respuesta no es difícil ni compleja

Esto está pasando porque solamente los seres humanos somos capaces de destruir, caprichosa e irracionalmente: Culturas, medios de vida, ecosistemas y dignidades.

¿Cómo destruir un pueblo costero?  ¿Cómo acabar con su cultura e idiosincrasia?

Muy  fácil. Haciendo una política pesquera al margen del propio sector. Lo que se viene observando desde hace unos años es  cómo se quiere quitar del medio al sector pesquero (aunque no lo digan, sí lo piensan y así están actuando). En sus planes está  evitar sectores que no tienen gran incidencia en el PIB: los hay que subvencionar, dan problemas, etc., etc. Si a eso añadimos la posibilidad de aprovecharse de sus infraestructuras, idóneas para que el pueblo siga vinculadoa la Mar, aunque con otra modalidad totalmente distinta, el resultado, entonces,  es de lo más positivo, ya que estas nuevas actividades elegidas como alternativa  no van a crear  problemas, no  solicitarán  (…) subvenciones; y lo más importante,  abonarán buenas facturas por utilizar un óptimo  lugar de  atraque. ¡Vamos! que la Administración se evita lo malo y  como alternativa apuesta por lo que  ella considera muy  bueno: HACER CAJA SIN PROLBLEMAS…

¿Y en qué se van a convertir estos pueblos tan peculiares y hermosos?  Se nos convertirán en Villas de Recreo: señoritos y serviles forjarán la nueva idiosincrasia de estas villas  de vela y fuera borda.

¿Pudo haber tenido solución  tal deterioro? Claro que la pudo tener, pero es más fácil no preocuparse por las cosas que a uno no le importan. Y eso es lo que hicieron los sucesivos gobiernos que padecimos en el Estado Español. Para dar soluciones, cuando las hay, debemos amar, sentir, querer y desear que las cosas mejoren; pero aquí se han dado muestras de lo contrario. ¿Por qué se dejó pescar a los ARRASTREROS? ¿Por qué no se paró de pescar, creando partidas presupuestarias que sirvieran para financiar al sector con el fin de que siguiera viviendo con dignidad? ¿Por qué no se investigó rigurosamente sobre la potencialidad de la pesca? ¿Por qué no se apostó por una pesca artesanal? ¿Por qué no se fue rigurosísimo con  el cuidado de la MAR? ¿Por qué no se apostó por una política pesquera que sirviera para mantener en toda la costa el mayor número de pueblos típicamente pesqueros?  ¿Por qué, por qué, por qué…?

Lo más sangrante de todo este maremágnum  de despropósitos sobre tales  políticas pesqueras, es que hemos hecho esta travesía con los ojos vendados, los oídos taponados, la boca amordazada, con los brazos cruzados; y en la mente, un pensamiento: YE LO QUE HAY….

Lastres quedará huérfano de casi todos los apellidos actuales, y esto será antes de  cincuenta años, si no se pone remedio.  (No sería malo que fueran pensando en poner un anexo en el Museo del Jurásico, para que cuando llegue nuestro último segundo de vida ser trasladados a él con el fin de que nos sepulten allí, así quedaríamos expuestos como los últimos pobladores de Lastres en su época de pueblo pesquero). Estos son la mayoría de los apellidos portados por lastrinos que marcharán de Lastres (por un motivo o por otro): González, Rodríguez, Cubiella, Covián, Suárez, Granda, Montoto, Álvarez, Monestina, Oleaga, Candás, Marcilla, Cuevas,  Llera, Pertierra, Víctorero, Roza, Muñiz, Díaz, Vallina, Fidalgo, Braña, Margolles, Cuartas, García, Villar, Capellán, Montes, Del Valle,  Fernández, Busta, Caravia, Estrada, Gallego, Salamanca, Carrandi, Rebollar, Joglar, Martínez, Garrido, Varela, Abad, Peón, Cima, Villoria, Pardo, Sánchez, Ventura, Manso, Moro, Norniella, Guerra, Pesquera, Foyedo, De la Torre, Forascepi, Caicoya, Olivar, Balbín, Rivero, Llames, Cabañas, Castro, Pérez  Bárcena, Alonso, Hazas, más otros  que, sintiéndolo mucho, no me vienen a la memoria.

Esto, por desgracia, Ye lo que hay. Esperemos que me equivoque  y que Lastres encuentre el camino del progreso racional, que asiente población que ame a tan hermoso pueblo, y que en el futuro digan: Lastres no ye lo que había. Lastres ye el paradigma de los pueblos costeros del Cantábrico, y todo ello gracias a los hijos y nietos de los que portaban esos apellidos…